jueves, 23 de octubre de 2014

Comienzo de la aventura

Bueno, pues vamos a entrar en materia.

Llegué a Glasgow el día 27 de agosto. Como os podéis imaginar lo más urgente era encontrar piso. Os voy a resumir un poco cómo fue la búsqueda de piso, porque me parece interesante. Buscaba un piso entero, ya que viviría con la asistente francesa que también trabaja en mi zona y con una amiga suya. Después descubrimos que lo mejor era hacerlo así, ya que alquilar habitaciones solas en un piso ya alquilado es más complicado pues depende en gran medida de que les gustes a los inquilinos, tipo cásting. Además, en esas fechas los estudiantes ya están buscando piso también por lo que hay mucha demanda. Nosotras tuvimos la suerte de contar con la ayuda de nuestra mentora aquí, Sarah (¡Oh, Sarah! Podría escribirle una entrada solo para ella porque la mujer es un primor), que nos hizo la vida más fácil y nos ayudó mucho, sobre todo cuando las cosas con el piso que encontramos se complicó un poco.

Os resumo un poco lo que pasó para que os hagáis a la idea. El piso lo encontramos al día siguiente de llegar a Glasgow, pero el casero nos pedía un contrato de 12 meses. Tras dudarlo un poco decidimos que lo aceptábamos, ya que el precio estaba muy bien. El problema vino cuando vio que nuestro contrato solo era de 9 meses. Ahí empezó a no fiarse y nos pidió un guarantor, es decir, alguien que nos avalara, que obligatoriamente tenía que vivir en Reino Unido. Al principio Sarah se ofreció, pero al ver que el hombre le pedía demasiadas cosas, decidimos buscar otra solución más factible. Al final fue Sarah misma la que dio con una buena solución: pagar los 12 meses en 9, para que el casero estuviera tranquilo. Nos pareció bien porque aún así el precio del piso está bastante bien, además queríamos tener un sitio cuanto antes puesto que ya habíamos comenzado a trabajar y era más lío estar en el hostal, trabajar y a la vez buscar piso. El casero también aceptó finalmente, y pudimos mudarnos a la que sería nuestra casa durante estos nueve meses.

Como veis, fue un poco lioso. Por suerte no todos los caseros son así, pero el nuestro estaba bastante centrado en el tema económico. A pesar de todo, desde entonces se asegura de que todo vaya bien en el piso y que no tengamos problemas.

Lo mejor: ¡tenemos jardín! :D Y ya hicimos una barbacoa para estrenarlo, aprovechando que el tiempo ha estado ayudando bastante :))

La ventana de mi habitación, ¡me encanta!

Las vistas desde la ventana de mi habitación :)
El jardín, con un zorro que nos visita. Tiene hasta nombre ya, Sillimo.


Una vez finiquitado esto, ya podemos centrarnos en otras cosas, y cómo no, en la siguiente entrada me centro en lo que me ha traído hasta aquí, los colegios e institutos en los que trabajo.


2 comentarios:

  1. ¡Ay!, tenéis un zorro de mascota, muero de amol *-*

    Tener jardín allí mola :D Yo en España no lo tendría porque moriría de alergia, pero tenerlo allí molaba.

    Que envidia cochina me das XD

    ¿Entonces te vas a quedar 12 meses para aprovechar el contrato o sólo 9? :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola bonica,

      Pues en principio la idea es volver al acabar el trabajo, a no ser que tenga alguna otra cosa de trabajo o así, porque mantenerme aquí tres meses más sin sueldo sería una ruina. El piso lo aprovechará la compañera de piso que es estudiante, que ella sí que se quedará los 12 meses enteros.

      Por cierto, ¡sobra decir que se aceptan visitas! :D

      Eliminar