lunes, 23 de febrero de 2015

The Ball

En algún momento he hecho ya alguna referencia al hecho de que desde que estoy aquí estoy aprendiendo a bailar baile escocés tradicional. Si en Irlanda aprendí bailes irlandeses, Escocia no podía ser menos y me apetecía mucho volver a bailar un poco. Descubrí un club de la Universidad de Glasgow, GUSCDC, que enseña este tipo de baile, principalmente a estudiantes de la Universidad, pero también a quien quiera apuntarse. He de decir que desde el principio me encantó, y adoro las dos horas a la semana que tengo de clase. Tanto me ha llegado a gustar que, casi sin querer, me vi involucrada en el comité que organiza todas las actividades que hace el club, lo cual me gusta todavía más porque además de bailar puedo tener contacto con gente nativa, que al fin y al cabo era uno de mis principales objetivos al venir aquí.

Además de dar clases, el Club organiza distintos eventos a lo largo del año. Tuvimos un baile especial de Navidad, hicimos la Noche de Robert Burns (la cual os explicaré también pronto aunque ya haya pasado un mes -¡madre mía, cómo pasa el tiempo!) y ahora le tocaba el turno al evento más importante del año, the Ball, el baile. Todos los clubs de baile escocés de las universidades de por aquí tienen un día para realizar este evento, para el que la gente se viste de gala y se prepara para bailar durante varias horas. Lo más característico de este día es que no solo la gente que es habitual en el club acude, si no que también gente de otras universidades se unen para pasarlo bien y disfrutar bailando. Este fin de semana le ha tocado el turno a la Universidad de Glasgow y he tenido la suerte de poder ayudar a organizarlo un poco. Tenía muchas ganas además de verlo porque a los de otras universidades no he podido ir por no tener aún un nivel suficiente.

Fue un día genial. Ya desde mediodía empezamos a bailar, puesto que antes del gran baile se necesita practicar un poco. Tras el ensayo, la gente se fue a sus casas para prepararse para la noche. El baile este año era una mascarada con el tema "negro, rojo y blanco", así que todo el mundo tenía que ir vestido en esos tonos y llevar su máscara. A las siete la gente empezó a llegar y a las siete y media la banda empezó a tocar para que todo el mundo se preparara para bailar. En total fueron 18 bailes, que cada cual bailó lo mejor que pudo (aunque no os voy a engañar, algunos de ellos eran bastante complicados y esos los disfruté viendo a los que más saben bailar). No bailamos todos seguidos, sino que tuvimos un descanso para cenar tras el cual nos dispusimos otra vez a bailar.

Sé que explicado así no suena tan divertido ni tan genial como en realidad es (porque es muy genial), así que os voy a dejar unas fotos y un par de vídeos para que veáis cómo son los bailes tradicionales escoceses.
El programa y la máscara. Todos teníamos un programa con los
bailes que se bailarían a lo largo de la noche.

Aquí estamos todo el grupo de la Universidad de Glasgow

Una amiga y yo misma. Preparadas para darlo todo. 

Hubo una rifa y un juego, "Adivina el cumpleaños del pato",
cuyo ganador se llevaba a casa el pato, que también participó en el baile.
¡Por cierto! ¡Vestir de gala aquí significa que los hombres tienen que llevar kilt!

Las fotos están bien, pero esto es mejor verlo en vídeo. Así que aquí tenéis el primero. donde se ve el baile llamado "The Montgomeries' Rant", donde podéis ver que yo participo.


En este segundo vídeo yo no participo: demasiado complicado para mi poco habilidad aún. Aun así, es todo un espectáculo verlo. El baile se llama "1314 (Thirteen-Fourteen)"


Después del baile hubo una after party en casa de dos de las chicas del comité. Algo muy tranquilo con alguna bebida y un poco de pizza. En general, fue un día genial, y todos nos divertimos mucho. Eso sí, reconozco que yo estoy realmente entusiasmada con el baile, y me flipa todo mucho. Y no solo por el hecho de bailar, sino también porque la gente es bastante maja y eso ayuda mucho a pasar un buen rato :D

domingo, 22 de febrero de 2015

El mar

Lo bueno de vivir en una isla es el estar rodeada de mar. En cualquier momento y sin demasiado esfuerzo, una se puede acercar al mar a contemplarlo, respirar la brisa marina, y sentir cómo las olas te renuevan por dentro. Ya he hecho alguna que otra escapada para ver el mar, pero ahora he tenido la suerte de hacerlo dos fines de semana seguidos, y la verdad es que es una de las mejores sensaciones del mundo.

Os dejo aquí unas fotos del mismo mar en dos momentos distintos. El mismo mar digo, porque fui al mismo sitio, pero se puede ver claramente lo que cambia de un día a otro.

Estas fotos son del fin de semana pasado. Por suerte, fue un día muy bonito, y el mar se dejó fotografiar muy tranquilo. Eso sí, aviso, son fotos de móvil: no esperéis demasiada calidad.






Estas son fotos de hoy. El mar bravío en todo su esplendor. Si me gusta cuando está en calma, cuando saca toda su fuerza me atrapa y me lleva con él. 








Esto es todo por hoy. He llegado a casa con tal sensación de felicidad que tenía que compartir este momento. Espero que podáis disfrutarlo también un poquito aunque sea con estas fotos. 

¡Hasta pronto!


lunes, 19 de enero de 2015

Viaje a la Isla de Skye

¡Hola a todos otra vez!

Ya sé que esta vez ha pasado más tiempo del que hubiera querido desde la última entrada que escribí. Sin embargo, hay cosas que os sigo queriendo contar así que voy a intentar estos meses que me quedan aquí ir actualizando un poco más a menudo.

Había prometido una entrada más viajera, y aquí la tenéis.

Escocia es un país muy bonito, y tiene muchos rincones que merecen la pena ver. Sin embargo, viviendo aquí un año, si hay un sitio que es más que obligatorio visitar es la isla de Skye. La isla se encuentra en el noroeste de Escocia, a unos 400 kilómetros de Glasgow, y he de decir que es realmente preciosa. La oportunidad de ir llegó de la mano de ISUK Tours (International Students UK Tours), que se dedica a realizar viajes baratos para estudiantes internacionales que desean conocer un poco más de Escocia mientras están aquí. El viaje duró dos días, un fin de semana, y consistió en coger un autobús y en dirigirnos hacia la isla, aunque haciendo paradas en algunos otros lugares de las Highlands.

A pesar de ser un poco paliza mereció la pena. Sin embargo, me supo a poco: la isla de Skye es un sitio al que volvería sin pensármelo dos veces. Con más tiempo, más calma, y con unas buenas botas para poder caminar un poco por la isla sin un rumbo fijo.

Os voy a dejar unas fotos de los sitios más chulos del viaje:

Loch Lomond desde Luss

Glen Coe.
En el siglo XVII hubo una masacre en este valle.
Os dejo este enlace por si queréis saber más.
También es conocido porque aquí se rodaron
las películas Skyfall y Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

Tres montañas llamadas Three Sisters (Tres hermanas) en Glencoe




     Fort William






Loch Garry, que dicen que con un poco de perspectiva se parece al mapa de Escocia


Eilean Donan Castle, que también ha aparecido
en varias películas: Made of Honor, Bonnie Prince Charlie,
The Master of Ballantree, The World is Not Enough
,
entre otras. 





Sligachan Bridge y the Cuillins








Portree, conocida como Capital de Skye. Como dato curioso, en la Isla de Skye se encuentra el Sabhal Mòr Ostaig, la universidad de gaélico   escocés, donde la gente va a aprender esta lengua que aún se habla en la Isla. De hecho, Skye en gaélico escocés significa "águila" y se dice que la isla tiene forma de águila volando.


Kilt Rock y Mealt Fall. La cascada es una de las pocas
en el mundo que cae directamente al mar.

Las increíbles vistas desde Kilt Rock


Lealt Gorge y Lealt Falls

Old Man of Storr, situado en la Trotternish Peninsula.
Es uno de los sitios más famosos de la isla,
y también se ha rodado una película aquí: Prometheus


Esta foto y la anterior son las vistas que
se pueden admirar desde el Old Man of Storr.

Por último, tuvimos la suerte de encontrarnos con estas bellezas en el camino de vuelta, y fue obligatorio parar para echarles unos piropos.











Una de las cosas que más me gustó de hacer el viaje así fue que durante todo el viaje nos iban poniendo canciones típicas escocesas sobre los sitios por los que pasábamos. Os dejo la que más me gustó:


Caledonia es el nombre que los Romanos dieron a la zona al norte del muro de Adriano, que corresponde a lo que hoy es Escocia.

Sé que esta entrada es un poco larga, pero la Isla de Skye lo merece. Como siempre, cualquier duda que tengáis, cualquier cosa que queráis saber, ¡preguntad y os responderé! :)